En junio del año 2002 me fui de mi trabajo en el puto Bra*ns, cole privado donde nos exprimían hasta la última gota de sangre, y a algunos nos recordaban periódicamente dónde estaba la puerta.
A pesar de los berrinches matutinos, conseguí terminar el curso porque no quería dejar colgados a los alumnos, sobre todo porque la mitad o así se presentaban a exámenes de Cambridge. A los alumnos sí les tenía mucho cariño, a pesar de sus padres agilipollados en muchos casos, dejados en otros. A la mitad aproximadamente de mis compañeros de trabajo de esa época no les saludaría ahora por la calle: por insolidarios, trepas, imbéciles, falsos, pelotas... y en algunos casos concretos, mentalmente deficientes, y sospecho que me estoy quedando corta.
Los buenos resultados de MIS alumnos contrastaban con los malos resultados de los alumnos de una compañera y de mi jefe (por el que tenía que firmar yo las actas porque él carecía de la titulación adecuada para dar inglés). La bronca por los malos resultados de algunos fue general para todos, e inclyó una bronca desde más arriba, del director, un tipo que iba de campechano y simpático con un grupo de pelotas e impresentables (alias "los guays") y no quitaba ojo a otros de nosotros, que no podíamos hacer nada bien en su opinión, desde crímenes como empezar la guardia un minuto tarde (debido a caprichos personales como TENER QUE MEAR en algún momento del día) o cosas más graves, como en mi caso "ser muy borde", como me dijo textualmente, después de llamarme a su despacho.
Los buenos resultados de MIS alumnos pasaron desapercibidos porque el director campechano y simpático dijo que no los había desglosado por profesor. Le sugería que lo hiciera, así aumentando mi fama de borde. También le sugerí que se fijara en los resultados del grupo de mi jefe, a lo cual me contestó que a él no le correspondía esa tarea.
No fue la peor época de mi vida porque eso fue hace 2-3 años, pero en ese momento lo parecía.
Me sentí super-culpable de cara a mi ex y su familia por dejar voluntariamente un trabajo para la época bien pagada, y encima en Pijolandia, pero ya me conocéis: cuando es no, es NO.
Además me deprimí. No sólo estuve deprimida, sino pensé que ya no quería ser profesora, que no valía. Estuve seis meses en el paro temiendo las asquerosas entrevistas con gente emperifollada más interesada en mi imagen profesional que cualquier otra faceta, o entrevistas con señores mayores dueños de academias de mala muerte donde lo que más importaba era poner una nativa delante de la clase al menor coste posible. O la entrevista con uno del British Council donde el señor que me estaba entrevistando fue tan majo con mi "falta de capacidad para venderme" que me puse a llorar. O la famosa entrevista con el Colegio del Pilar donde no fui capaz de mentir sobre mis inexistentes creencias religiosas.
En esa época me sentía bastante inútil, incomprendida en casa, y con pocas ganas de hacer nada.
SALVO...
En la misma época mi ex se había comprado un ordenador. En mi trabajo había uno en el mal llamado Departamento de Idiomas (digo mal llamado porque los profes de idiomas no teníamos la llave como para entrar a usarlo, y más bien era el despacho personal de mi jefe donde podía leer la distinta prensa diaria tranquilamente, y posiblemente tener un poco de intimidad con su novia, otra profe del centro), pero no nos dejaban usarlo, y por si acaso lo intentábamos tenía contraseña. Más tarde, cuando yo ya me iba a ir, pusieron un par para todos en la sala de profores, pero los de inglés por lo menos no teníamos tiempo físico para trastear, yo NUNCA había usado, y no había nadie para explicarnos ni ayudar.
Así que para mí el ordenador en mi casa era como un ovni recién aterrizado: intimidaba pero atraía de forma inexorable. No tenía claro por dónde empezar pero SABÍA que quería. De pronto el foco de atención de la casa cambió, del salón y la tele a la habitación del ordenador.
Ya he dicho que estuve 6 meses en paro. Pues, fueron los 6 meses mejor aprovechados de mi vida: desde aprender a encender el ordenador (ya digo que no tenía ni zorra), crear la primera cuenta de correo (en MSN: no funcionó nunca! Premonitorio...), la segunda en Yahoo, que aún conservo, adjuntar archivos, jugar con Paint, buscar letras de canciones, recetas de cocina ... a tener mi propia página web de lo más cutre en GEOCITIES. No tenía ni FrontPage ni DreamWeaver entonces (ni sabía que existían!), así que empecé con lo más básico:

y a partir de allí probando probando y probando. Encontré esta página, la imprimí, me la empollé y me lo aprendí casi todo:
http://www.webmonkey.com/reference/HTML_Cheatsheet (la han modernizado!)
Conseguir hacer una simple tabla fue un gran triunfo!
Mi página era cutre, fea y de contenidos dudosamente intersantes (como este blog, pero más exagerado), pero lo había hecho YO.
Las horas y horas y horas al ordenador se me pasaban volando, y mi rutina diaria cambió el café por el ordenador como Primera Cosa que hacer por la mañana. Diría "hasta la fecha" pero ahora ni siquiera lo apago, salvo que lo tenga que reiniciar por alguna razón..
Después de la entrevista con el Colegio del Pilar, mi psicóloga de la Seguridad Social me dijo que iba por mal camino y que en el mundo laboral hay que saber agachar las orejas.
Creo que fue la combinación de todo: 6 meses de recuperación post-Bra*ins, el hombre majo de la British Council, el abanico infinito de posibilidades del ordenador que hacía que quedaran como muy insignificantes mis experiencias recientes, el html de Geocities, la payasa de la psicóloga... al poco empecé a trabajar para una academia muy maja, que me enviaban a empresas, entr los cuales se encontraba una pública, llena de funcionarios, que es cuando vi la luz.
Ah, y también me dieron unas horas en bloque (difícil en la profesión) de tutora online, por mi "experiencia al ordenador". ;) Nos escogieron a mí y un chico americano. También me encantaba el trabajo.
Resumiendo Geocities lo asocio a una época: el fin de una época mala* y limitada, y el principio de una más prometedora y sobre todo amplia, con mil opciones y posibilidades.
Ahora se cierra. Yahoo
se pasa al enemigose alía con MSN-Hotmail para intentar competir con San Google ♥ , y entre otras cosas quitan el espacio web gratuito (vale que eran 10MB, pero eran gratis).
Todos los que hemos hecho el mismo peregrinaje de odiar a MSN-Hotmail, hacernos la cuenta en Yahoo, para luego pasar a Gmail, y ahora a Googlewave, supongo que tendremos todos la misma sensación de tristeza (relativa).
*después vino otra peor, pero esa historia ya os lo sabéis.Pues eso. Hacía tiempo que no lo usaba para nada, pero tuvo su momento, así que:
Bye bye, Geocities, and thanks for everything.

PD OKOK tiene
algo que añadir sobre el tema, muy "apt". :D